Italia siempre vestido de historia

Cuando leemos o cuando vemos por cualquier medio de comunicación cosas sobre Italia, generalmente lo primero que resalta a la vista es su especial y antigua forma que aun predomina. Es increíble como la arquitectura del tipo colonial que la caracteriza aún sigue intacta y aun se prefiere conservar entre sus habitantes. La forma en que la historia talla su rastro es digna de ver, ya que casi ninguna nación logra esto.

Para la muestra solo basta con ver como su capital y sus destinos turísticos más importantes conservan toda su historia, todo lo que grandes escultores y artistas han dejado a través de los años, fruto de todo su esfuerzo y amor por su país y por lo que hacen.

Queremos darle un valor que merece toda Italia, por eso debemos de valorar cada ciudad, porque por pequeña que sea, también aportó algo a su gran historia y por eso el país está siempre en la mira de todos para poder algún día conocerlo y disfrutarlo.

El turismo como herramienta para beneficiar un país de tantas formas, tanto económica, como cultural, se debe promover en todos los lugares del planeta. Mostrarle a la humanidad lo que se posee hace parte de humanizar la sociedad.

Para  mostrar que Italia siempre es historia, tenemos:

Pitigliano:

Con una bella ubicación en Toscana, Pitigliano hace parte de esas locaciones que regalan historia. El color de sus fachadas hace que fácilmente se mimetice entre el color de las rocas en el cual está construido, haciendo parecer que todo hace parte de un mismo. Pitigliano es reconocido nacionalmente por la excelente calidad del vino blanco que produce.

Ischia:

Es una isla hermosísima que se abre paso junto a la costa Nápoles. Con el verdor de su naturaleza y con el gris de sus murallas, pareciese que su arquitectura hubiera sido construida naturalmente. Es famosa por sus actividades acuáticas en cuanto a masajes y diversión.

 

 

Bagnoregio:

Entre las bonitas ciudades de Orvieto y Viterbo, se puede encontrar un pequeño y lejano pueblo llamado Bagnoregio. Para llegar hasta allí, se debe de ascender por un puente que se abre entre vegetación y roca. Alejado de todo, es el plan perfecto para pasar unas tranquilas vacaciones al estilo clásico Italiano.

Para finalizar, hablaremos de Alberobello, un pueblo que te dejara sin aliento, ya que su arquitectura que aún se preserva desde el siglo XIV. Aunque cabe mencionar que según investigaciones arqueológicas, la construcción del pueblo se alcanza a encumbrar en la prehistoria. Este sería uno de esos pueblos que te muestran que Italia es y será siempre un referente de historia.